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EL MASAJE

    El masaje es una técnica muy antigua. De hecho es probable que sea el tratamiento más antiguo que existe, ya que es muy accesible (sólo necesitamos las manos y algo de aceite o crema para empezar) y ofrece efectos muy interesantes tanto en el cuerpo como en la mente.

    Sólo como dato curioso, en China existen referencias al masaje que datan de tres mil años antes de cristo (¡Más de 5000 años de antigüedad!)

    Quizás la razón de que haya llegado a nuestros días sea la cantidad de beneficios que nos ofrece. Va ayudar a los músculos, a la piel, a la circulación general del cuerpo, al sistema nervioso, a las vísceras y, por supuesto, a nuestro estado mental. Vamos a verlos más despacio, uno por uno, para que puedas entender que es lo que ocurre dentro de nuestro cuerpo.

Beneficios a nivel muscular

    Los efectos a este nivel son los más conocidos normalmente. Es fácil asociar contractura con masaje. Pero ¿por qué? Muy fácil. Con el masaje mejoramos las propiedades básicas del músculo, que son: el tono muscular (o el estado de reposo del músculo), la elasticidad y su capacidad de contracción. Es decir, vamos a hacer que el músculo esté en una situación mucho más cómoda, tanto en reposo como trabajando. Va a estar más preparado para hacer un movimiento brusco, va a poder soportar mejor las cargas y los estiramientos, se va a recuperar antes,…

    Seguro que ahora mismo te está viniendo la imagen de un deportista. ¿Cierto? Pero ¿qué pasa con las personas que están mucho tiempo en una misma postura, por ejemplo detrás de un ordenador?, pues exactamente lo mismo, si los músculos están en unas condiciones óptimas, van a aguantar mejor las posiciones estáticas y van a poder moverse mejor cuando acabe esa situación.

    Lo mismo ocurre con las personas encamadas o que requieren de reposo. Con el masaje hacemos que estén más cómodas en esa situación, ya que evitamos los dolores por contracturas. Vamos a facilitar la tareas de sus cuidadores: al mejorar la elasticidad prevenimos los acortamientos musculares, por lo que van a soportar mejor los movimientos necesarios para vestirles, darles de comer, asearles,… Además, si su capacidad lo permite, van a poder colaborar más. También, si la situación es temporal, va a acelerar su rehabilitación, ya que si el músculo está en buenas condiciones sólo queda fortalecerlo y esto es mucho más rápido que si el tono es muy bajo o si hay acortamientos.

    Como veremos más adelante, vamos a conseguir un mayor flujo de sangre y linfa que va a repercutir de una forma muy positiva en el músculo. Vamos a conseguir que se deshaga con mayor facilidad de las sustancias de deshecho por un lado y, por otro, que le lleguen mejor los nutrientes que necesita para funcionar. Es decir, va a tener un mayor rendimiento y va a disminuir los síntomas de fatiga como las agujetas, calambres y contracturas.

 

Beneficios a nivel de la piel

    Por un efecto meramente mecánico, el masaje es capaz de limpiar los conductos excretores de las glándulas sebáceas y sudoríparas que están alojadas en la piel. Por lo que, ya simplemente con esto, vamos a conseguir que la piel esté más limpia, y por tanto más sana y bonita.

    Por el propio roce con la piel, se aumenta la temperatura a nivel superficial, a lo que el cuerpo reacciona sudando, es decir, la limpieza de piel aún va a ser más profunda y efectiva. Además, por este mismo calor, el cuerpo abre los poros, haciendo que esta sea más permeable y más receptiva a productos para su cuidado, aumentando de manera considerable su efecto (por eso en el modo de empleo siempre recomiendan aplicarlo mediante un buen masaje, si no, con extenderlo sería suficiente).

    Al igual que ocurre con el músculo, aumenta el flujo de sangre, por lo que la piel estará mucho mejor nutrida y elástica. Esto es interesante a nivel estético, aún se va a ver mejor la piel. Pero donde realmente marca la diferencia es a nivel de cicatrices y adherencias. Con esto conseguimos que la zona esté más elástica y evitamos problemas de movilidad, que en cicatrices pequeñas no suele ser importantes, pero en grandes puede limitar y mucho la movilidad de articulaciones (por ejemplo en grandes quemaduras) dando verdaderos problemas.

 

Beneficios a nivel del sistema nervioso 

    Uno de los efectos más interesantes del masaje es precisamente este, el que se consigue sobre el sistema nervioso central de la persona. Si damos un masaje suave es muy normal que la persona se relaje e incluso se llegue a quedar dormida. Esto se debe a que a través de las terminaciones nerviosas que hay en la piel llegamos hasta el sistema nervioso vegetativo, que es el encargado de controlar las funciones que nosotros no controlamos: el ritmo cardiaco, el ritmo respiratorio, el funcionamiento del aparato digestivo, el tono muscular general,…

    Lo genial de esto es que no sólo relajamos el sistema nervioso, sino que también somos capaces de activarlo si es lo que nos interesa en ese momento. Así, no se trabajará de la misma manera si la persona tiene problemas de insomnio o si se está preparando para una carrera, si acaba de terminar la jornada laboral y se prepara para unos días de fiesta o si está en medio de la época de exámenes,... Pero en todos los casos es igual de efectivo si se sabe jugar con este efecto.

  

Beneficios a nivel visceral

    A la musculatura que envuelve la zona abdominal se la conoce como faja abdominal y se debe a que es la faja que sujeta a todas las vísceras y da la forma del abdomen. Si esta zona está fuerte va a dar un soporte adecuado a las vísceras y estás van a estar más cómodas para realizar su trabajo. Como ya hemos visto antes, con el masaje se consigue un aumento del tono muscular en general, por lo que el abdomen también se va a ver beneficiado a este nivel, y por lo tanto los órganos internos también.

    Las vísceras también se van a beneficiar de otros efectos que ya hemos visto: el aumento de la circulación general y la regulación del sistema nervioso central. De esta forma le llega mejor información de cómo tienen que trabajar y le llegan las sustancias necesarias para hacerlo (así como deshacerse de lo que no necesitan). Esto se va a traducir en digestiones menos pesadas,  disminución del estreñimiento, disminución de gases y su expulsión, mejora en la orina, disminución de los dolores menstruales y del síndrome premenstrual,…

    Estos mismos efectos también van a aparecer en el corazón y en los pulmones. En parte por la mejor posición de sus vecinos abdominales y en parte por su mejor posición. Lo mismo que ocurre en la faja abdominal ocurre en la caja torácica, si los músculos de esta zona funcionan bien y las costillas se mueven bien, los pulmones podrán coger y soltar mejor el aire. El corazón no estará comprimido y su latido será más cómodo. Al estar mejor la circulación general el corazón y los pulmones tendrán menos carga de trabajo (con menos esfuerzo conseguirán los mismos o incluso mejores resultados). Al regular el sistema nervioso no van a recibir órdenes erróneas como por ejemplo acelerar el ritmo cardiaco y el respiratorio como ocurre en las situaciones de estrés. 

 

Beneficios sobre la circulación general del cuerpo

    Como ya hemos visto, el masaje aumenta el flujo de los líquidos del cuerpo. Esto se consigue porque produce vasodilatación, es decir, los vasos por los que circulan dichos líquidos se hacen más anchos. ¿Y en que se traduce esto? Pues principalmente en que el intercambio de productos de deshecho y nutrientes a nivel de todas las células del cuerpo es mayor y más activo, por lo que habrá menos tóxicos y más moléculas aprovechables en nuestro organismo, retrasando así los procesos de envejecimiento. Es decir, estaremos más jóvenes y saludables.

    Cuando hablamos de líquidos no podemos quedarnos sólo con la sangre. Hay que pensar también en la linfa: un líquido blanquecino que circula por el sistema linfático arrastrando sustancias de deshecho y que  está cargado de anticuerpos (leucocitos). Por tanto, con el masaje también mejoramos el estado de nuestras defensas, previniendo enfermedades de tipo infeccioso.

    Al mejorar la circulación y disminuir la sensación de dolor se van a ver muy beneficiadas las personas que sufren de alguno de los diferentes tipos de dolores de cabeza, ya que en mucha medida tienen que ver con alteraciones de la circulación a dicho nivel.

    Y en este apartado no podemos olvidar los edemas. Cuando se hinchan los pies o las manos siempre es agradable un masaje en la zona en sentido ascendente que  además de calmarla, se va a deshinchar rápidamente *(Siempre en edemas leves, y de causa conocida. Ante la duda siempre hay que consultar con un profesional).

 

Beneficios psicológicos 

    Durante el masaje se activan muchos receptores sensitivos que se encuentran en la piel mandando información de diferentes tipos al sistema nervioso central (presión, temperatura,…). Esto ayuda a que el cerebro perciba el cuerpo como un todo. Vamos a ser más conscientes de nuestro cuerpo y de su relación con el espacio, por lo que tendremos un mejor manejo de él y nos encontraremos más ágiles. En términos más técnicos, conseguiremos una mejora del esquema corporal y de la propiocepción.

    Por otro lado, el masaje es capaz de regular neurotransmisores tan importantes como la serotonina, dopamina, adrenalina,… consiguiendo mejorar la calidad y cantidad del sueño, la concentración, la memoria, las funciones cognitivas en general, va a disminuir el nivel de estrés, aliviando procesos como la ansiedad, la depresión, los trastornos de autoestima, los de imagen corporal,…

 

 

    A estas alturas hemos podido apreciar que, en general, el masaje tiene un gran poder curativo y regenerante en nuestro cuerpo y es capaz de crear una importante sensación de bienestar. Si tenemos en cuenta el tipo de vida que llevamos en nuestra sociedad, siempre a la carrera, con mil cosas en nuestra lista de tareas pendientes… es fácil entender que pueda llegar a ser adictivo. Pero a su favor hay que decir que es una adicción sin efectos secundarios. 

    Otra ventaja a sumar es que tiene pocas contraindicaciones y el mismo fisioterapeuta es el profesional adecuado para decidir si es conveniente o no este tipo de tratamiento, porque a lo mejor es cierto que hay técnicas que no se pueden utilizar en un momento dado, pero siempre hay otras en la recámara. Por ejemplo, en las embarazadas, obviamente no podremos trabajar boca abajo, y es típico que crean que en su estado no pueden darse un masaje, pero eso no es cierto, se puede trabajar de lado o sentada, y es cierto que hay técnicas que no se pueden utilizar dependiendo del momento concreto de gestación en que se encuentre, pero las que sí consiguen efectos fantásticos de cara al bienestar de la mamá, del bebé y del futuro momento del parto, así que, mejor no privarlas de ello ¿no?

   Para terminar me gustaría hacer un pequeño inciso sobre la importancia del contacto en el ser humano. Y es que simplemente el contacto (una caricia, un abrazo, un apretón de manos,…) ya tiene efectos muy beneficiosos.

    Se ha demostrado que en bebés prematuros el contacto piel con piel con sus padres consigue un desarrollo más rápido y saludable a largo plazo, haciendo que abandonen antes la incubadora.

     Hay estudios que demuestran la importancia de recibir un abrazo a diario de un ser querido para estar sanos. Se ha observado que este simple gesto aumenta los niveles de neurotransmisores como la serotonina o la oxitocina y favorece la creación de glóbulos blancos. Es decir, con un abrazo al día mejoramos nuestros sistemas inmune y cardiovascular, disminuimos el riesgo de padecer demencia, nos relajamos, aumentamos nuestra confianza y autoestima, estamos más felices,…

    Pero no hace falta ir a estudios, lo vemos en el día a día. ¿Qué nos supone un abrazo de un ser querido cuando estamos tristes o nerviosos? Todos tenemos grabado un abrazo de nuestra madre cuando éramos niños, de nuestro padre, de nuestra pareja,… El efecto calmante que tiene para nosotros. Además, el contacto físico nos hace sentir miembros de una sociedad y si no existe hay un sentimiento de aislamiento. A fin de cuentas somos animales sociales, y dependemos de la sociedad para nuestras supervivencia.

    Parece increíble todo lo que es capaz de proporcionar un masaje ¿verdad? Pues esto que he expuesto es algo general, un masaje inespecífico, sin un objetivo claro. Ahora imagina si el masaje lo da una persona que conoce lo que tu cuerpo en concreto necesita y sabe cuáles son las técnicas que mejor van a conseguirlo y como y donde aplicarlas. Que tiene conocimientos y experiencia,… ¿te apetece? Pues sólo me queda una cosa por decir: “el único profesional capacitado para dar un masaje con fines terapéuticos es el fisioterapeuta” así que por tu propia salud, asegúrate siempre de estar en manos de un profesional cualificado: ¡Un fisioterapeuta! 

 

Fisioterapia Masaje y Osteopatía

Miriam García Hernández

Fisioterapeuta y Osteópata (C.O.)

Nº colegiado 6105

Clínica FISSIOS

   

    

 

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